Todos nos hemos encontrado alguna vez en esa situación tan incomoda de estar hablando con alguien (o con un grupo de álguienes), y que de repente suelte una perogrullada tamaño parlamento de los diputados, que deriva hacia una acalorada discusión. Estoy hablando por ejemplo de cuando estás con unos conocidos y de repente descubren que eres vegetariano y empiezan a rasgarse las vestiduras en plan "Los animales le importan más que las personas". O cuando estás cenando con amigos y por casualidad la conversación deriva hacia las prospecciones petrolíferas en Canarias, y al descubrir tu posición al respecto empiezan con el típico "Pero si va a traer mucho dinero, "¿Cómo te vas a oponer al progreso?". O cuando estás con un amigo de tu abuelo y de repente empieza a hablarte del complot contra el PP, de como Podemos implantará soviets en Madrid, acabará con la democracia y destruirá el mundo.
Lo peor de esas situaciones es que normalmente en cuanto sale el tema da igual lo que intentes decir, tu interlocutor ya está lanzado, no te escucha y solo se dedica a criticar y montarse él solo su película. Además, lo curioso de estas situaciones es que normalmente cuando pasa, no estás hablando con una sola persona y todo el grupo se une al linchamiento dialéctico. Es como si se les activase el piloto "destruir subversivos" y empezasen todos a atacar conjuntamente dándose la razón los unos a los otros y sin hacer ni caso a nada de lo que dices (o lo que intentas decir).
Muchos de nosotros ante tal demostración de seguridad, al ver que te hablan como si estuvieras loco, hemos llegado a pensar "¿Será que se me ha ido la pinza y tienen ellos razón?". Pero para cuando estés en esos casos hoy quiero compartir contigo una cita que dice así.
"No aceptes lo habitual como cosa natural. Porque en tiempos de desorden, de confusión organizada, de humanidad deshumanizada, nada debe parecer natural. Nada debe parecer imposible de cambiar."
Bertolt Brecht
La sociedad a veces es estúpida. No debemos avergonzarnos por ser idealistas, por pensar de forma diferente a los demás. Debemos enorgullecernos de haber superado a la sociedad en la carrera hacia unos valores más justos y una ética superior. Mutante y a mucha honra.
Lo peor de esas situaciones es que normalmente en cuanto sale el tema da igual lo que intentes decir, tu interlocutor ya está lanzado, no te escucha y solo se dedica a criticar y montarse él solo su película. Además, lo curioso de estas situaciones es que normalmente cuando pasa, no estás hablando con una sola persona y todo el grupo se une al linchamiento dialéctico. Es como si se les activase el piloto "destruir subversivos" y empezasen todos a atacar conjuntamente dándose la razón los unos a los otros y sin hacer ni caso a nada de lo que dices (o lo que intentas decir).
Muchos de nosotros ante tal demostración de seguridad, al ver que te hablan como si estuvieras loco, hemos llegado a pensar "¿Será que se me ha ido la pinza y tienen ellos razón?". Pero para cuando estés en esos casos hoy quiero compartir contigo una cita que dice así.
"No aceptes lo habitual como cosa natural. Porque en tiempos de desorden, de confusión organizada, de humanidad deshumanizada, nada debe parecer natural. Nada debe parecer imposible de cambiar."Bertolt Brecht
La sociedad a veces es estúpida. No debemos avergonzarnos por ser idealistas, por pensar de forma diferente a los demás. Debemos enorgullecernos de haber superado a la sociedad en la carrera hacia unos valores más justos y una ética superior. Mutante y a mucha honra.
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