CUANDO HASTA LOS GORRIONES ESTÁN EN PELIGRO...

El artículo de hoy quiero dedicarlo a uno de los hechos más alarmantes de nuestro tiempo, la drástica pérdida de poblaciones y biodiversidad. Pero no quiero hablar aquí, de la delicada situación del lince ibérico, o el rinoceronte, o el tigre, si no de algo aun mas preocupante, la disminución de las poblaciones de gorriones y golondrinas.
Sí, lo sé, en estos momentos el lector debe de estar riéndose de mi. Me pongo todo serio, parece que voy a decir algo importante y voy y suelto que los gorriones están en peligro.
Si bien es cierto que puede parecer un poco ridículo ponerse a preocuparse por los gorriones, los estudios mas recientes indican que en pocos años podrían estar tan amenazados como las especies emblemáticas que he mencionado antes. ¿Qué de qué va todo esto?  Enseguida lo entenderá.
Antes de empezar me gustaría recordar, que en otros tiempos, las praderas de estados unidos estaban llenas de bisontes, y no era difícil en absoluto verlos en casi cualquier sitio. Pero sin irnos tan lejos, hubo un tiempo en el que España, tenia lobos, linces, e incluso osos en buena parte de su territorio, y eran habitantes habituales del campo español. Por eso, no debemos confiarnos en la aparente abundancia de gorriones, golondrinas, aviones y vencejos, las especies de las que hablaré a continuación.

GOLONDRINAS, AVIONES Y VENCEJOS

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Golondrina común
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Avión común
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Vencejo común
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Golondrina daurica
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Avión roquero
La golondrina, ha sido desde siempre una de las aves bandera del mundo rural español. Los paisajes de pueblo estaban inexorablemente asociados a la vista de esta bella y acrobática ave. Grandes poetas y artistas le han dedicado sus obras, y hasta los niños tenían canciones populares en las que era la protagonista. Pero todo ese arte, todo ese imaginario colectivo español en torno a las golondrinas podría pasar a formar parte del pasado. Dentro de no mucho podrían ser un recuerdo tan lejano para los españoles, como los búfalos de las cuevas de Altamira.
En los últimos años, las poblaciones de golondrinas, aviones y vencejos, se han reducido drásticamente. La población de golondrina, por ejemplo, ha caído un 33% en España y un 35% en el resto de Europa, en el periodo que va de 1998 a 2013. La causa ha sido en gran medida la pérdida de hábitat idóneo, especialmente para la cría, debido a las actividades humanas.
Con la industrialización del campo, las golondrinas vencejos y aviones han sufrido doblemente. Primero, por el abandono del medio rural. Las golondrinas, acostumbradas a nidificar en poblaciones humanas, han visto como los edificios en los que solían hacerlo se caían e iban desapareciendo. Además, los edificios de reciente creación, debido a los gustos estéticos arquitectónicos actuales, no ofrecen lugares aptos para la nidificación.
En segundo lugar, la industrialización del campo ha traído el uso masivo de pesticidas. El campo, es un ecosistema complejo; con la introducción de plagas alóctonas, y el mal uso de los plaguicidas se han producido desequilibrios, que repercuten en una guerra contra reloj contra las plagas. Y cuanto más usen los agricultores y los particulares insecticidas, más tendrán que usar, y más empeorarán la situación. ¿Por qué?  Entre las golondrinas,  las presas más consumidas son moscas y mosquitos, aunque también cazan hormigas voladoras, avispas, chinches y pequeños escarabajos. Suele comer unos 60 insectos a la hora, unos 850 insectos diarios, es decir unos 150 gramos de insectos al día. Eso equivale a unos 55 kilos de insectos consumidos por cada golondrina al año, o lo que es lo mismo, 310.250 moscas-mosquitos al año. Con los insecticidas, se mata gran cantidad de insectos de forma transitoria, de modo, que la golondrina no puede alimentarse ese año suficiente y muere de inanición, pero al año siguiente, los insectos vuelven a resurgir, y sin la golondrina habrá 310.250 más por ejemplar desaparecido. De forma que se usa más insecticida, y el proceso se retroalimenta.
A parte de estas amenazas, está la de la destrucción de nidos, que suele producirse masivamente todos los años por propietarios insensibles, y en restauración de edificios. En este aspecto, quiero recordar, que los nidos, pollos y ejemplares adultos de golondrina, avión y vencejo, están estrictamente protegidos, a nivel estatal y europeo, y que la destrucción de nidos, la agresión o asesinato, o siquiera la molestia intencionada en época de cría, están penados con multas que van de los 5.005 a los 200.000 euros.
Por último, otro serio problema para golondrinas y aviones, es que debido a la contaminación, la destrucción de suelos y el urbanismo, les es cada vez más difícil encontrar fuentes del barro que necesitan para la construcción de sus nidos.
Como  habrá podido apreciar, la golondrina y afines, no pasan por su mejor momento, por eso, pido al lector, le ruego, que ayude en lo posible a mejorar su situación. Si tiene un jardín no use pesticidas. Si una golondrina anida en su casa, no quite el nido ni moleste a los pollos. Si tiene influencia en el mundo público, intente que no se usen pesticidas en jardines ni se quiten nidos. Y si ve a alguien haciendo esto, denúncielo. Llame inmediatamente al SEPRONA o a SEO, cualquiera de los dos gestionarán la denuncia y se encargarán del tema.

GORRIONES


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Gorrión alpino
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Gorrión chillón


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Gorrión común



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Gorrión molinero





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Gorrión moruno

Donde la golondrina era el símbolo de la diversidad del campo, el gorrión es el de la fauna en la ciudad.  Puede parecer disparatado pensar en una ciudad española sin gorriones rebuscando por el suelo, pero esto es lo que pasó por ejemplo en Londres, donde los gorriones han desaparecido del todo. Por si estas rápidas desapariciones en las grandes ciudades no fueran suficiente, se estima que el gorrión ha disminuido sus poblaciones en un 14% en el medio rural, a lo largo de la última década. Por suerte, parece que de momento las ciudades españolas aguantarán un poco más, aunque ya se están dando porcentajes de disminución del 2% en algunas de ellas.
Las causas de disminución de gorriones son en esencia muy similares a las de las golondrinas.
En las ciudades, muchos creen que echándoles miguitas de pan a los pájaros, sus problemas alimenticios quedan resueltos. Y esto es en esencia cierto para los gorriones adultos, pero los pollos de gorrión sólo pueden alimentarse de insectos y larvas, y con la escalada de fumigaciones en parques públicos, los gorriones son incapaces de tirar polladas.
Los otros dos problemas de la especie, también los causa el hombre. El primero, el abandono de animales domésticos invasores (otro de los grandes problemas éticos de la sociedad), como gatos, que los depredan,y cotorras (solo hay que ver El Retiro), o canarios, que compiten con ellos. Esto, sumado al aumento de palomas (más bien de tórtola turca), y urracas, está produciendo que pierda gran cantidad de fuentes de alimento que le roban sus adversarios más duros.
El otro problema, es que, el gorrión suele anidar en árboles viejos, que debido a la deforestación, la construcción, o la tala por cuestiones de seguridad, están desapareciendo.


REFLEXIÓN FINAL
Hasta hace nada, los gorriones y las golondrinas eran pájaros tan habituales que no les prestábamos atención. Ahora resulta que también esto podría cambiar. Me parece muy significativo, porque cuando hasta los gorriones están en peligro... ¡dios mío! como estarán los demás. Y en una reflexión más profunda, hemos afectado hasta a los gorriones, ¿Qué estamos haciendo? ¿Es todo esto necesario? ¿Cuándo vamos a parar? ¿Hacia donde vamos?
Mi madre estuvo de pequeña en los campamentos Felix Rodríguez de la Fuente cuando se hacían en Montejo. Cuando estuvo allí vio un lince salvaje. Ahora no hay linces en Montejo. No me gustaría verme de anciano (o de no tan anciano) teniendo que decirle a un niño : "Yo viví la época en la que las ciudades estaban llenas de gorriones y los campos de golondrinas". Solo pensarlo me produce vergüenza, y vacío.

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